lunes, 5 de diciembre de 2016

Mi Padre me espera…

           


                                                             

Sí, porque llevo un mes que ya me vale… Y lo mejor es que me sigue ayudando como si no hubiera hecho nada.

Le dije: “Tú me entiendes ¿verdad?” y ¡Hala! a estar tranquila “incumpliendo” normas…  Hay situaciones en que estas cosas pasan y lo normal es buscar la excusa ante Dios, pero Dios no nos la pide; sólo quiere saber sí cuentas con Él y de eso jamás puedes pasar.

¿Tenemos miedo de incumplir? Un poco sí, es verdad, pero si Le entendiéramos, esto no pasaría, se nos olvida su ternura, su amor y su Evangelio. Lo mejor es preguntarle sí Le parece y, puedo decir que a veces Le parece…  ¡Creedme, es bondadoso y comprensivo!

Hablar con Él de Tú a tú, es genial ¡Quitémonos de la mente la Imagen castigadora y ancestral de antaño!, hizo las paces con el hombre hace ya 2017 años.

Desde aquel día, Dios es otra historia, más grande que una norma, más fiel que un deber, más amigo que el mejor de los amigos; sólo hay que entender que es lo que más Le hace sufrir por nosotros, y es el hecho de no contar con Él (con su Evangelio, Ése que nos vino a traer de parte de su Padre).

Dios espérame, ya sabes que tengo días tontos y el “pellejo” no acompaña. Sé que no soy una de tus santas y se nota cantidad ¡no creas!, pero como me entiendes a las mil maravillas, te doy las gracias por tu paciencia.

¡Estar en Paz con sus Palabras, es lo primordial!

Emma Díez Lobo



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